La industria del PVC enfrenta, desde hace muchos años, una fuerte oposición para acabar con el material. A continuación, compartimos la perspectiva de ellos.

Dentro de los materiales para construcción puede que el PVC (Policloruro de vinilo) haya sido uno de los que más inquietudes ha despertado en cuanto a sus efectos en la salud de los humanos. Estas inquietudes se vieron reforzadas cuando la ONG ambientalista, Greenpeace, declaró abiertamente su oposición a la producción y uso de productos provenientes de este material, al cual nombraron “El plástico tóxico”.

Sin embargo, según los propios fabricantes de productos hechos con PVC, es mucha la desinformación y los mitos alrededor de este material para construcción. A continuación, recopilamos las preguntas y respuestas más comunes, desde la perspectiva del fabricante, a un debate que lleva décadas.

Entonces… ¿Son los productos de PVC seguros para la salud humana?

Sí. El PVC y sus aplicaciones han sido ampliamente investigados y probados en uso por décadas, y numerosas agencias gubernamentales han confirmado su seguridad. Las plantas donde se fabrica son diseñadas, reguladas y operadas de manera que asegura la salud y protección de los trabajadores y comunidades vecinas.

Entre las agencias gubernamentales y organismos que avalan la seguridad de este material para construcción se destacan: la Farmacopea Europea y la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos de América (FDA). También en ese país: la Fundación Sanitaria Nacional, la Comisión para la Seguridad de Productos de Consumo y la Asociación Nacional para la Protección contra Incendios.

¿Es la producción de PVC peligrosa para los trabajadores?

No. Algunos creen que trabajar en la industria química es en general peligroso para la salud, y lo mismo ocurre con la producción de PVC. Ciertamente, en la década de los años 70, se identificaron impactos negativos importantes de la exposición ocupacional crónica a elevadas concentraciones del cloruro de vinilo monómero (VCM), al comprobarse que tal exposición a esta sustancia podía afectar la salud al inducir a un raro tipo de cáncer, el angiosarcoma hepático.

Al comprobarse los riesgos de la exposición, se adoptaron rápida y efectivamente las medidas adecuadas para controlarla. La efectividad del control se ha evidenciado en el hecho de que no hayan resultado nuevos casos de esa enfermedad en trabajadores de la industria vinculados después de la implementación de los cambios.

En general, los niveles de sustancias peligrosas para la salud en la atmósfera de plantas químicas son cuidadosamente monitoreados y controlados. Además, se imponen medidas de seguridad para la protección y salud del personal, entrenamiento y controles médicos periódicos para asegurar que la exposición se mantiene dentro de los límites probadamente seguros. La frecuencia y severidad de accidentes es extremadamente baja hoy en la industria química, mucho más baja inclusive que el promedio de la industria en su totalidad.

¿Es cancerígeno algún ingrediente o aditivo usado para la fabricación de tubos y productos de PVC?

No. En la década de los 90, los opositores del PVC iniciaron un debate sobre los supuestos efectos carcinogénicos de ciertos plastificantes, llamados ftalatos, empleados para ablandar el PVC en aplicaciones flexibles. Los ftalatos han sido usados por más de 50 años en muchos productos de PVC, incluyendo empaques y envases de uso hospitalario; pero también son extensamente utilizados en la industria de cosméticos y aseo personal, en productos como perfumes, desodorantes, esmaltes para uñas y champús, entre muchos otros.

En un estudio sobre roedores, a los que se les administró una elevada dosis de un ftalato (DOP), había reflejado un incremento del riesgo de desarrollar lesiones cancerosas en este tipo de animales. Sin embargo, las dosis administradas representaban hasta 3.000 veces la cantidad de plastificante presente en cualquier producto, jamás consumible en la práctica por usuarios humanos.

Este hecho y los resultados negativos de investigaciones subsiguientes dieron pie al dictamen expedido en el año 2000 por la Agencia para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), con sede en Francia, que listó a los ftalatos como “no clasificables como cancerígenos en humanos”.

¿Existen prohibiciones para el uso de PVC en algunas aplicaciones?

No. En ningún país del mundo está vigente hoy día una prohibición o veto gubernamental al uso del PVC, en ninguna aplicación.

En la década de los 80, unas pocas municipalidades europeas optaron por restringir el uso de PVC en edificios públicos, como medida de precaución, respondiendo al debate sobre las emisiones de dioxinas. Sin embargo, estas medidas fueron derogadas al conocerse los dictámenes de la ciencia sobre la diversidad de las fuentes responsables de las emisiones de dioxinas.

El Principio de Precaución motivó también que en la Unión Europea y en algunos países de otras regiones del mundo se hayan establecido restricciones puntuales sobre el uso de ftalatos en productos para niños, tales como juguetes o chupos, que al llevarse a la boca pudieran ocasionar la extracción de alguna sustancia presente en el producto. No obstante, el PVC sigue aprobado para este tipo de aplicaciones siempre que utilice plastificantes no-ftálicos, para las cuales, en el mercado, ya existen alternativas inclusive de origen vegetal.

Nota:

  1. Las anteriores respuestas corresponden a la información recolectada y entregada por la empresa Mexichem, a través de su experiencia y conocimiento de los productos en cuestión.
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Daniel está constantemente, sino siempre, buscando buenas historias para contar. Se especializa en temáticas sociales e impacto. Apasionado por entender el mundo a través de datos. Director del blog.

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